Friday, June 03, 2005

Trent Reznor.... Nine Inch Nails... Dresden Dolls...


Dresden Dolls... un juego de titiriteros... emanaciones arrítmicas en el piano, culminaciones como si The trial de Pink Floyd regresara de nuevo... de aquí allá ella brincó... ironizó... Half Jack... se levantó y entre nosotros pasó... aún siento sus manos apretando la mía... y esa sonrisa... su mirada enredada entre las venas de mis ojos... aún sigo cantando y gritando... aún sigo idiotizado rodeándome del movimiento de mis brazos y mí cuerpo abrazándose... perdiéndose en sí mismo... recorriendo el mundo entero... verlo dejar de ser circundante... aún la escucho.

Dresden Dolls...



Alimentó mí mente para poder brincar lo suficiente, Pinion, inicio del trance que provocó con la monstruosidad de su conjunto, definición y huida al comenzar wish... nadie pudo salvarse... uno a uno fuimos siendo aplastados y elevados... sufrimos cada segundo de esa sonórica trepanación, la inercia nervio a nervio nos fue desconectando... The day the world went away... Something I can never have... BURN... The Frail... fue una masacre... The march of the pigs... Piggy...The hand that feeds... todos nos perdimos... no sé todo lo que escuché... demasiado rápido... impresionante... inevitable... HURT... Starfuckers Inc... despedazados... Head like a hole... aún lo escucho

...D.E...
. Posted by Hello

1 comment:

Tilo Wolff said...

Pinion comenzó el verdadero cambio en el setlist de toda la gira. Trent sorprendió a un fan "peeky" como lo soy yo, cuando, después de un "no excelente" album With Teeth (canción que olvidó en el camerino), había quedado un poco defraudado después de tantos años. Seguido por Wish, la sangre subió a los oídos, esperando cada nota como si fuese la última, pero todo apenas estaba empezando. SIN surtió el efecto esperado en mí y me había derretido con sólo 3 melodías, pero el sueño terminaría de formarse al escuchar el aquel sonido familiar de Something I can never have.

El concierto, en todos los sentidos esta vez, seguía, un éxito tras otro, al menos para todo fan de Reznor. March of the pigs, Piggy, Burn, The Frail, The Wretched, The line begins to blur, Home, The hand that feeds, Suck, Love is not enough, You know what you are, No you don't, Closer... Pero hubo aquellas especiales que, como siempre sucede, se llevan la noche.

Gave up y Terrible lie drenaron la energía de todos los conocedores y ya sin voz, seguía las palabras del auténtico reverendo cuando los primeros tecleos llevaron al viento Hurt y los sentimientos escondidos de cada uno de los verdaderos fans que ahí yacían salieron a flote, como muy pocas veces sucede. En un trance siguió el ahora recital, que terminaría en estruendosas notas. The day the world went away fue acogedora y tras los pocos versos de aquella pieza, seguirían las notas que nos mantuvieron abrazados esos minutos.

Y seguía... Como un himno todos cantamos al unísono Starfuckers Inc., mientras las palmas seguían el ya conocido "I bet you think this song is about you..." y Trent agradecía a los fans, pero ya lo había hecho con tremendo regalo de canciones.

Finalmente, vino lo que todos y cada uno de los ahí presentes no deseábamos, el final. Pero qué gran final con aquellos acordes y coro de niños que comienzan Head like a hole. Las luces nos cegaban, pero el éxtasis ya lo había hecho antes quizás. El sonido de las guitarras, el bajo, la batería, la voz... todo como en un sueño que se desvanece, así fue la experiencia, así fue lo que Trent, por fin, se dignó a ofrecernos, a regalarnos y con creces.

El mal escrito se debe a ello, o lo bueno que pueda existir en éste... porque el concierto seguía... y seguía...

Y seguirá...